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lunes, 1 de julio de 2013
El Respiro es liviandad…
foto de interes
(Adriana María Diosa Colorado)

Como si hubiéramos dejado unas maletas muy pesadas en algún lugar muy lejano a este y sabemos que están allí esperando por nosotros…también estamos al tanto que podremos levantarlas de nuevo con fuerzas renovadas.
Esta experiencia es todo un aprendizaje: entender "que la vida va sin pedirnos nada"; concluir que somos humanos y que el descanso es fundamental para retomar fuerzas y no perder el camino; razonar que quienes amamos la vida hasta el punto de defenderla por encima de la nuestra, si nos tocara, necesitamos un estímulo.
Hoy aquí sentada en este bello espacio en el cual se "respira" el propósito del mismo, me acomodo con toda la energía de quienes lo pensaron, me preocupo por dejar aquí mis sueños, y anhelos de libertad pero cumpliendo con el objetivo, me preocupo por aprender a descansar sin dejar de vivir ni de ser lo que soy…una defensora de la vida y una luchadora por la misma.
Defender la vida pasa por el autocuidado, la autoconservación, la autoevaluación, el autoreconocimiento y la autovaloración. ¡Qué meritorio un proyecto que nos permite una pausa!…aquí estamos. La sensación es rara pero muy positiva…no saber qué hacer con el tiempo cuando este no está mediado por la reunión, la apretada agenda, la cita, la marcha, el acto, entre otros; Hacer distancia con la cotidianidad que en ocasiones muy frecuentes nos deja sinsabores, impotencias, tristezas…; sentarse frente a una montaña de granito como “El pico de la miel” y poder detenerse en sus texturas, en su color, en su firmeza…; respirar consciente el aire que entra a los pulmones; leer un libro sin pretensiones intelectuales o compromisos formativos o académicos; observar los pájaros, los conejos, las gallinas; escribir un diario de viaje sin apretadas agendas de trabajo, tomar fotos, abrazar y besar los amigos y amigas de antes, de ahora y de siempre…SABOREAR LA VIDA.
“Defenred” y la “Casa de respiro” son una expresión sublime del conocimiento y reconocimiento de la grandeza del ser humano y también de sus fragilidades. Este proyecto me reafirma en la validez de la vida y en su defensa misma.